Celebramos la fiesta, todo un auténtico reencuentro

La alegría de vivir el Festival Nacional de la Música Colombiana como debe ser, en medio de abrazos y sonrisas, fue reivindicada en el acto de inauguración de la edición número 36, ocurrido el pasado miércoles en el Centro de Convenciones Alfonso López Pumarejo.

Fueron dos años acumulando emociones, para que al final, en una sola actividad, se lucieran la comunidad tolimense y los artistas invitados con el recibimiento a este encuentro, que abrió sus puertas con todo un pergamino artístico de lujo.

«Es el reencuentro de todos, brindando ese aplauso grande a estos más de 700 artistas. Un saludo musical y un abrazo del alma para todos. Quisiéramos haber tenido un escenario muchísimo más grande, pero pronto lo vamos a tener: que Dios me dé vida», afirmó Doris Morera de Castro, presidente fundadora de la Fundación Musical de Colombia.

La nómina de la apertura

La solista tolimense Bibiana Lucía Barreto, interpretando los himnos de Colombia, Tolima e Ibagué en compañía del pianista Mauricio Hernández Cala, entregó las notas de bienvenida que bien supo tomar el maestro César Augusto Zambrano Rodríguez para dirigir el Coro y la Orquesta Sinfónica de la Universidad del Tolima, con un tributo a los aires andinos y llaneros colombianos.

Minutos después, la colomboirlandesa Katie James ennobleció el recinto con un recital en voz y guitarra con un homenaje a las letras de Jorge Villamil Cordovez, así como creaciones suyas, alojadas en el álbum ‘Humano’, y el infaltable ‘Toitico bien empacao’, esa obra que se hizo viral en 2019.

En un siguiente componente, el espacio lo tuvieron dos destacados duetos Príncipes de la Canción: Diapasión, de Huila (ganador en 2016), y Nocturnal, de Bogotá (ganador en 2003). Fue otro significativo momento para los centenares de asistentes y conocedores de la música de la región.

También se tejieron lazos de hermandad con el pueblo mexicano en la voz de Maricarmen Pérez, quien creó una atmósfera de amor con la compañía del trío Ensueño e hizo suspirar a las asistentes con boleros, baladas y el famoso bambuco yucateco, muy autóctono de su región.

Todos querían tomarse foto con los artistas, de verdad las ganas de volver a un escenario eran palpables tal y como sucedió con Puerto Candelaria, agrupación antioqueña que hizo que hasta los adultos mayores aceptaran bailar al son de su ‘cumbia rebelde’, porque canciones como ‘Amor fingido’, ‘Senderito de amor’, ‘Amor y deudas’ y ‘Dile que por mí no tema’ saben muy bien con esos 22 años de experiencia.

Y para finalizar esta actividad, la Coral Ciudad Musical vistió de serenata y lunada este escenario. En las voces y los instrumentos de una agrupación de 54 años, patrimonio de los tolimenses, continuó este homenaje a insignes maestros como Jorge Villamil, Rodrigo Silva y José Alejandro Morales.

Este Festival es organizado por la Fundación Musical de Colombia y apoyado por el Ministerio de Cultura, la Gobernación y la Alcaldía, además de muchas empresas privadas y entidades públicas.

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